
Cómo lograr una curación adecuada con luz UV sin gastar una fortuna
Seamos honestos: tratar de encontrar lámparas UV personalizadas para una pequeña tienda suele ser un verdadero problema. A menudo nos vemos obligados a elegir entre bombillas baratas que no funcionan bien o repuestos originales que cuestan una fortuna. Pensamos que había una forma mejor. Creamos bombillas personalizadas que se adaptan perfectamente a sus máquinas, pero sin ese exceso de precio asociado a las marcas conocidas.
El equilibrio adecuado
Lo importante con las bombillas UV es la química involucrada. La longitud de onda debe ser la correcta para que la tinta se endurezca adecuadamente. Pero no se trata solo de la luz; también es importante el momento en que se aplica la luz. Hay que equilibrar la potencia y la longitud de la bombilla con la velocidad a la que se mueve la cinta transportadora. Si se aumenta demasiado la velocidad, la tinta no se endurecerá bien. Por otro lado, si se utiliza demasiada energía, el material se dañará. Eso no da buen resultado.
No hay necesidad de volver a conectar todo
Diseñamos estas bombillas para que sean reemplazos sencillos. No es necesario desmontar toda la estructura ni pasar un fin de semana conectando cosas nuevamente solo para obtener un mejor rendimiento. Nosotros nos encargamos de los detalles técnicos, como el grosor del cuarzo y el tipo de gas utilizado, para que la luz llegue exactamente donde se necesita.
Hay muchas opciones baratas en el mercado. Pero tenga cuidado con ellas. A menudo utilizan vidrio genérico que se daña fácilmente cuando hace calor. Nosotros utilizamos cuarzo de alta pureza. Este tipo de material permanece transparente, sin opacidades, incluso después de cientos de horas de uso.
Algunas cosas a tener en cuenta
Más potencia suena bien, ¿verdad? Curación más rápida, más trabajos completados. Pero hay un problema: el calor. No se puede simplemente reemplazar una bombilla de 200 vatios por una de 500 vatios. Los ventiladores de refrigeración deben poder seguir el ritmo. Si no hay suficiente flujo de aire, la bombilla se quemará o las impresiones se dañarán.
Un consejo profesional: revise sus reflectores. Si están sucios, no importa cuán cara sea su bombilla. Una capa de suciedad puede reducir la eficiencia de la luz en un 30%, antes incluso de que la luz llegue a la tinta. Limpie los reflectores primero.