
No deje que sus lámparas UV se conviertan en una amenaza
Si dirige una pequeña imprenta, sabe que las lámparas UV son ideales para secar la tinta rápidamente. Pero hay un problema: estas lámparas emiten radiación de onda corta (generalmente alrededor de 253,7 nm), lo cual no es bueno para la piel o los ojos humanos. Pueden causar quemaduras graves e irritación ocular de inmediato.
Por eso, no nos centramos únicamente en la potencia que emite la lámpara. Nos aseguramos de que esa energía se mantenga donde debe estar.
Mantener la luz dentro de la caja
Una lámpara UV sin protección es, en realidad, un peligro. Para solucionarlo, utilizamos aluminio de alta reflectancia para dirigir esos fotones directamente hacia el material a tratar.
Si está construyendo su propio sistema de transporte, por favor, no utilice policarbonato. Aunque parece transparente, la radiación UVC puede atravesarlo fácilmente. Utilice vidrio templado o acero recubierto en polvo. Es la única forma de garantizar que nada se escape.
El problema del calor y la potencia
La mayoría de estas lámparas dependen de balastos de alta tensión. Si la capacidad eléctrica del balasto no coincide con la de la lámpara, los electrodos se dañarán mucho antes de lo esperado. Nos aseguramos de que la corriente sea constante, para evitar parpadeos o que las lámparas se apaguen cada pocas semanas.
Luego está el problema del calor. Estas lámparas se calientan mucho. Si el ventilador de enfriamiento deja de funcionar o el polvo bloquea el flujo de aire, la temperatura aumenta drásticamente. Y aquí está el problema: cuando la lámpara se calienta demasiado, su capacidad de emisión de UV disminuye. Debe controlar la temperatura ambiente alrededor de la lámpara para que el nivel de emisión de UV siga siendo constante.
Seguridad real
La gente habla de “reemplazos fáciles”, pero una lámpara nueva solo es segura si su máquina cuenta con sistemas de seguridad reales y conectados eléctricamente. Siempre recomendamos el uso de interruptores magnéticos en todos los paneles de acceso. En cuanto se abra una puerta, la alimentación eléctrica al balasto debe detenerse de inmediato. Confiar en interruptores electrónicos es un riesgo innecesario; son demasiado lentos.
Construimos nuestras lámparas personalizadas para que las pequeñas imprentas puedan tener la potencia necesaria para cumplir con sus tareas, pero al mismo tiempo puedan dormir tranquilos, sabiendo que su lugar de trabajo no constituye un peligro.