
En la planta de producción, una solución efectiva es elegir un acabado que sea duradero y no cause problemas posteriores. Cuando los recubrimientos para suelos no se curan adecuadamente, se genera tiempo de inactividad, trabajo adicional y desperdicio de energía. Hemos desarrollado esta lámpara de curado por UV para trabajos en suelos, con el fin de proporcionar una intensidad de luz constante y efectiva justo donde se necesita: en el propio sustrato.
Lo que realmente importa desde el punto de vista técnico
Nos centramos en una longitud de onda de 365 nm, que es la que activa de manera fiable los fotoiniciadores en recubrimientos de epoxi, poliuretano e híbridos. A una distancia de trabajo de 20 mm, la irradiancia máxima alcanza los 1200 mW/cm², lo que permite obtener una densidad de energía superior a 1500 mJ/cm² en una sola pasada sobre capas de 100–200 μm. La densidad de energía está ajustada para lograr una reticulación adecuada sin que haya disminución en la calidad de la superficie.
La lámpara mantiene una estabilidad en su rendimiento del ±3% durante 2000 horas, gracias a un reflector dicróico de alta反射ividad y a un revestimiento de cuarzo libre de ozono. Se enciende al instante, por lo que no hay necesidad de esperar a que se caliente. Además, la emisión espectral permanece constante. Esto significa que se pueden alcanzar los objetivos de curado sin tener que ajustar constantemente la lámpara.
Por qué funciona bien en la línea de producción
Las líneas de recubrimiento de suelos funcionan a alta velocidad, y el proceso de curado determina el ritmo de trabajo. Con este sistema, se puede trabajar a una velocidad de 15–25 m/min con capas de espesor medio, sin que ocurra acumulación de solventes. La adherencia de la capa superficial disminuye rápidamente hasta niveles aceptables. El consumo de energía es menor en comparación con métodos como el uso de aire caliente o luz UV. Además, se prolongan los intervalos entre reemplazos de la lámpara, lo que reduce las necesidades de mantenimiento.
Se reducirán los defectos microscópicos, como manchas anaranjadas, problemas de adherencia, etc., ya que la dosis de fotones es uniforme en toda la superficie.
Los detalles que garantizan su eficacia
Es necesario instalarla en una línea de 240 V dedicada. Además, es importante asegurarse de que el flujo de aire mantenga la temperatura del cristal de cuarzo por debajo de 650°C. También es necesario mantener limpio el reflector, ya que la irradiancia disminuye rápidamente si este se ensucia.
Es importante verificar la composición química del sustrato con el proveedor de recubrimientos. La cantidad de pigmentos y la elección del fotoiniciador pueden influir en la dosis necesaria. Si se utilizan sistemas de alto espesor u opacos, será necesario utilizar dos lámparas o aumentar la intensidad de la luz. Además, es necesario ajustar el tiempo de curado según la velocidad de trabajo, utilizando lecturas con un radiómetro en el nivel del sustrato.